Hoy tengo que pedir disculpas. A todos. Porque todavía no he escrito ninguna entrada en gallego. ¿Por qué? La verdad es que solo he escrito en gallego redacciones para el colegio y tampoco es que aprendiese mucho. Seguro que si ahora escribiese en gallego tendría errores en cada palabra. Por lo tanto prefiero escribir en la lengua que domino, y no cometer errores. Que conste que hoy quería hacerlo. Llevo un buen rato intentándolo, pero a cada cosa que escribo, dudo.
Pero por otro lado, no considero que tenga que pedir disculpas. Escribo en mi lengua materna, y no tengo que dar explicaciones a nadie. ¿A caso me molesta a mí que dejéis comentarios en gallego, o que os dirijáis en gallego a mí? ¿A caso os pido yo explicaciones de por qué lo hacéis? Para nada. Un comentario puede ser igual de faltón, de jocoso, lleno de razón, de sensibilidad o todo lo que se quiera, en cualquier lengua.
A mi me da vergüenza mi ignorancia, para qué negarlo. Tampoco es del todo mi culpa cuando no he recibido una educación en gallego y en mi entorno siempre se ha hablado castellano. Ojalá pudiera hablar con igual soltura en una lengua y en otra. Estoy en ello, voy mejorando, pero me queda mucho. Tal vez tendría que escribir el mismo texto en ambos idiomas. Sería una buena idea. Pero, creo que todos los que leen esto son capaces de entenderlo, y eso es lo importante.
Así que, de momento, seguiré haciéndolo como hasta ahora, y redactaré en gallego cuando me vea realmente capacitada para ello. Y cuando lo haga, tampoco lo traduciré al castellano, porque creo que también lo puede entender todo el mundo. Si por mi fuese, escribiría cuando quisiese en la lengua que quisiese. Siendo esto un blog, no considero que tenga que repetir las cosas dos veces. Pero aún así, lo pensaré mejor y veré qué hago definitivamente. Al fin y al cabo no es MI blog, sino el de una organización que, además, pide el bilingüismo.
viernes, 7 de enero de 2011
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