sábado, 24 de julio de 2010

Cuando los libros dejan de ser libros

El otro día recibí las notas del curso en un sobre que me llegó a casa. En ese sobre venía adjunta una hoja del colegio “Asunto: Libros de texto” decía la hoja. En ella venían apuntados los libros que no son de gratuidad.
Cuando era más pequeña mis compañeros y yo odiábamos que los libros fuesen de gratuidad. No podíamos escribir en ellos, no podíamos subrayar, había que forrarlos, tenían el nombre de otra persona y si te tocaba uno que estuviera en más o menos malas condiciones, te aguantabas y lo usabas igual, como si fuese tuyo, pero sin serlo. Según vas creciendo vas aprendiendo cosas que no sabías. Todos nos fuimos dando cuenta, poco a poco, que no todo el mundo podía permitirse un libro de texto. Cuando tienes amigos, los cuales no pueden tener lo que para nosotros es básico, ves las cosas desde otro punto de vista. Por tanto, sí, los libros de gratuidad era una buena idea. Así, todo niño tiene derecho a aprender. Así, parece que el mundo va un poco mejor.
Seguí creciendo. Hace tiempo que me temía lo que el otro día, al leer la hoja, se confirmó por fin. Ya nos parece raro que un Xunta sea capaz de hacer algo por sus ciudadanos, y no por su interés, sea cual sea. Nuestra queridísima Xunta no quiere que los niños se eduquen, que todos puedan formarse y tener cultura general. Los libros de texto gratuitos, no están para ayudar; al contrario, esas personas que no se pueden permitir un libro, son las más perjudicadas. Resulta que, ahora, con esta libertad de un 50% (más o menos), los libros de las materias en castellano (matemáticas, ciencias) no son de gratuidad. Sin embargo, los que sí son en gallego, son gratis. Yo, que tengo dinero, puedo comprarme todos los libros que quiera en castellano, ellos no; por tanto están obligados a estudiar en gallego. Es una forma indirecta de imponérnoslo una vez más, es una forma de hacernos creer que un libro es un derecho, cuando es una herramienta más para esta imposición. La Xunta se esconde, miente, y nos quita la libertad. Habrá quien diga que “por lo menos tienen educación” y que “mejor eso que nada”. Sigue siendo hipócrita, ellos tienen la educación que la Xunta elige, no la que elige su familia. Sigue siendo hipócrita, porque una vez más se confirma que hay que tener pasta para poder ser un poco más libre, para tener más oportunidades que los demás, por muy triste que suene.
Hemos descubierto otra mentira hacia los ciudadanos. Los libros nunca han sido para ayudar, si no para aprovecharse de aquellos que los necesitan.

5 comentarios:

Mondoxíbaro dijo...

Eu pensaba que erades bilingües e polo tanto as notas ou comentarios estarían nas duas linguas, pero vexo que como todos(as) os que me tocan en sorte cando xurde o tema de ser biligües, e lle pido por favor, se podo ser atendido en galego por exemplo, Vaia, Non pode ser, porque "eles" só falan castelán "y no el gallego".

Algunha opinión sobre un "policía antidisturbios" que lle ofreceu unhas "ostias" a unha xornalista andaluza, por preguntar pola rúa pescadería vella en Compostela (cando no existe "Pescadería Vieja" no rueiro da cidade), e dicirlle que tiña que ser en Castelán?

Anónimo dijo...

Mondoxíbaro, el lema de GB es "Galicia es bilingüe. Cada gallego será lo que quiera". Los gallegos hablamos en español, en gallego, o en ambos idiomas, libremente. Yo, en español, tu en gallego. Que yo sea bilingüe no significa que tenga expresarme en gallego, ni que tú tengas que hacerlo en español. Es una simple cuestión de respeto mutuo. Lo que no es aceptable, en una sociedad democrática, es que una minoría nacionalista pretenda imponer su idioma al resto de los gallegos.

Alguna opinión sobre la noticia que comentas. Pues si. Varias. En primer lugar, habría que ver si es cierto o no, y si lo fué tal y como lo relatas. En segundo lugar, si lo fuese, mi mas enérgica condena para el policia. Como servidor público que es, su actitud e intolerable, a la misma altura moral que la de los nacionalistas de la imposición. Espero que se tomen las medidas oportunas contra él.

Igual que se debieron tomar las medidas oportunas contra los energúmenos que intentaron impedir que miles de gallegos se manifiestasen libremente en Santiago contra la imposición lingüistica, a pedradas y botellazos contra una manifestación pacífica llena de niños pequeños.

Pedro Larrauri dijo...

Me ha hecho pensar esta frase: "se confirma que hay que tener pasta para poder ser un poco más libre, para tener más oportunidades que los demás, por muy triste que suene".
Los que defendemos ideas progresistas estamos muy tristes al comprobar esto. Queremos una enseñanza pública de nivel, como la de Suecia o Finlandia, en la que los docentes no sometan a los alumnos a lavados de cerebro para imbuirles sus ideas nacionalistas o religiosas. Desgraciadamente en Galicia el que quiera que sus hijos se eduquen sin contaminación ideológica de los fanáticos nacionalistas que han invadido la enseñanza, si puede hacer el esfuerzo se tiene que pagar una enseñanza concertada o privada. Lucharemos para que la situación cambie y se eduque sin adoctrinar.

Unknown dijo...

Sí Pedro, a mí también me ha impactado esa frase, pero lo peor de todo, para mayor escarnio si cabe, es que los recursos con los que se financia esa Xunta que se dedica a privar a sus ciudadanos de sus derechos salen de los bolsillos de esos mismos ciudadanos perjudicados... ¿Cabe mayor ataque a la dignidad de una persona? ¿Hasta cuándo vamos a tener que aguantar estos atropellos?

Fabián Barreiro dijo...

Imposición, imposición, imposición e máis imposición. Vese que vos gustou esa palabra que a empregades continuamente sen sequera saber qué é o que significa. A única imposición aquí é a do castelán.

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